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Esta niña es ESPAÑOLA. Su nombre es Sara Ceballos. Sara tiene ya 9 meses. Podía ser un bebe español cualquiera, de los muchos que nacen en nuestro amado país.
Sin embargo este no es el caso de Sara. Sara es española porque su papa es ESPAÑOL, inscrita en el registro consular de nacidos, y con Pasaporte Español. Esta bebe Española no puede venir a ESPAÑA. Sara no puede venir a su país acompañada de su mama a conocer a sus abuelos y tíos. Después de dos años viajando a Colombia cada dos meses, primero para acompañar a la madre en su embarazo y luego para poder estar con mi hija, sin pedirle dinero al ESTADO, y aumentando considerablemente las arcas de IBERIA. Después de 9 meses de nacida, mi familia desea conocer a ese otro miembro chiquito que forma parte de nuestra familia, y que es ESPAÑOLA. Tan española como el cónsul de ESPAÑA en Bogotá, y tan española como la Ministra de Asuntos Exteriores Trinidad Jiménez, y tan española como los diputados del Congreso. Se tramita una carta de invitación a la Dirección General de la Policía, porque obviamente no parece que tenga mucho sentido, que un bebe de nueve meses viaje sola en un avión, ¿usted lo haría con Su hijo o nieta? Y tampoco parece demasiado sentido privar a la madre, no ya de la hija, sino también de conocer a su familia Española. Con el número de expediente E00173211 se considera que se han cumplido y acreditado por el interesado las exigencias prevenidas en la Orden PRE/1283/2007, de 10 de Mayo, y se expide la correspondiente carta de invitación, previo pago de unas tasas de 103,02 euros, que a buen seguro habrá servido para pagar el servicio diplomático que tenemos los Españoles en el EXTERIOR. Se envía la carta de invitación junto con otra documentación de interés y una relación explicativa del motivo del viaje, junto con copia de mi pasaporte que acredita mis múltiples viajes a Colombia. Toda esta información se le envía a la madre de Sara para que solicite ante el Consulado de España en Bogotá. La madre de Sara acude el día 26 de abril al Consulado. La sorpresa es que aunque el Consulado abre oficialmente a las ocho de la mañana y ella ha llegado a las seis, acompañada de un bebe Español, resulta que el Consulado solo da 250 números y ya no hay más. Personal en la puerta de la misma entrada del Consulado le ofrecen venderle números para el día siguiente, y garantizar no hacer cola, ni tener que madrugar. Este es el servicio diplomático que nos prestan a los españoles en Bogotá el cónsul Jaime Lacadena, amparado por la Ministra de Exteriores Trinidad Jiménez. Esto ha sido denunciado en la prensa Colombiana: http://www.rcnradio.com/node/86833 Sin embargo nada de esto ha trascendido a la prensa ESPAÑOLA. ¿Cuál es la situación de los españoles que tienen la suerte o la desgracia de estar fuera de nuestras fronteras? La madre de Sara no compra ningún número y tras dejar a SARA en casa de un familiar acude a las cuatro de la madrugada para hacer cola en el Consulado que rige el marqués de Lacadena, y yo añadiría virrey de ESPAÑA, porque a otro tiempo debemos remitirnos para analizar la personalidad de este sujeto. El día 27 consigue entrar a visados para hacer entrega de la documentación, y cuál es su sorpresa que en registro le sacan información que queríamos aportar tales como las copias de mi pasaporte, una carta de los abuelos de Sara, la reserva del vuelo, justificación de ingresos, y le dicen que esa documentación no se la recogen. Y que allí no van a discutir con ella. De manera que alguien va a solicitar un visado y desea aportar una documentación y en Registro no le aceptan la misma. En si mismo eso es una vulneración de los derechos fundamentales, pero es que además es un atropello a la ley. A la ley de los Españoles claro. Pero en este Consulado parecen regirse por otra normativa. El día 28 de abril fechan la denegación del visado que recibe días después. Resulta curioso con las colas que hay allí, y el número de solicitud de visados, la celeridad con que han tramitado este expediente que se registra el día 27 y el día 28 se encuentra denegado, para tener tan poco personal y tanto trabajo, resulta verdaderamente curioso el funcionamiento de la administración lejos de nuestro amado país. Creo que en España ni siquiera tramitamos los expedientes tan rápidos. Todo ello sin duda alguna se lo debemos a la encomiable tarea que hace nuestro CONSUL JAIME LACADENA EN BOGOTÁ.
A partir de ese momento intervengo yo, y trato de ponerme en contacto telefónico con el Consulado. Les animo a que intenten llamar. El teléfono del consulado Español es 005716283910. Ni se les ocurra no marcar rápido la opción 1 y la extensión 340, porque entrará en un bucle infinito del que no podrá salir, y acabará pagando un dineral por la llamada de larga distancia. Una vez que ha conseguido dar con la tecla, se va a encontrar que la persona que le atiende el teléfono puede ser a veces con acento español a veces con acento colombiano, pero en ambos casos poco colaboradora o nada colaboradora. Yo personalmente he intentado hablar con el Cónsul Jaime Lacadena durante quince días de forma ininterrumpida. A distintas horas. He dejado mensajes a quien me ha querido escuchar, además de enviar distintos correos electrónicos que nunca son contestados. Cuando preguntas por el Cónsul siempre te indican es nunca está allí. Hagan ustedes la prueba de llamarlos y podrán comprobar que ni está ni se le espera. Mi pregunta es obvia, ¿para qué queremos los españoles un cónsul que nunca está allí? ¿Cuánto nos cuesta este señor marqués a los españoles? ¿Qué intereses defiende y a quien representa? Parece obvio que a los niños Españoles no les representa. Y que los niños ESPAÑOLES a este representante de los españoles en el exterior, les da exactamente igual. ¿Quiénes el Marqués Lacadena se estarán preguntando? Pues es el Cónsul de España en Bogotá, pero podía ser el Cónsul de Nigeria, porque para el caso que nos hace a los españoles es indiferente que lo sea o no. Lo cierto es que para nuestra desgracia, y supongo que con conocimiento de la Ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, mantiene en ese cargo a este personaje. Este señor era el embajador de España en Nicaragua. Recuerdan el incidente del rey con Hugo Chavez, pues lo que no salió en la noticia, porque aquel incidente lo abordo todo, fue la intervención de Daniel Ortega, Presidente de Nicaragua acusando a este señor de conspiración en las elecciones que se habían celebrado en aquel país para favorecer otros intereses políticos en la zona. Pueden conocer más de esta noticia en el siguiente enlace: http://pepitorias.blogspot.com/2007/11/nicaragua-espaa-cumbre-iberoamericana.html Como el gobierno tiene que sacarle de Nicaragua como premio le dan el Consulado de España en Bogotá. Aquí tienen un ejemplo de la vida de este sujeto en Bogotá: http://www.semana.com/sociedad/fiesta-donde-marques/142789-3.aspx Entre tantas fiestas y saraos es normal que el personaje nunca este en el consulado, ni atienda ningún correo. Supongo que hacer el amor en el marquesado de LACADENA es una causa justificada para que te otorguen el visado. Me siento profundamente ESPAÑOL, Pero no es como ESPAÑOL como quiero escribir esta denuncia, sino como Padre. Estamos en las redes sociales. Recientemente estamos viendo movimientos de Democracia REAL, de hartazgo de muchas cosas. A mi duele en el alma no poder estar con mi hija y que mis padres y hermanos no puedan abrazarla como la abrazo yo cuando estoy en Colombia. Sin embargo veo niños de todos los países en España, y me alegra muchísimo que estén aquí. Estamos en una sociedad global. Y me pregunto porque mi hija que es ESPAÑOLA no puede venir a su país. En cualquier lugar del mundo esto sería un escándalo. Los padres de SARA CEBALLOS MEJIA. |
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